La logística sustentable dejó de ser una aspiración a largo plazo para convertirse en una prioridad global. Cuando hablamos de pymes exportadoras en Latinoamérica, los desafíos logísticos suelen ser mayores. Sin embargo, justamente por su escala, muchas pueden implementar mejoras graduales pero efectivas, como optimización de rutas, consolidación de carga, selección de operadores logísticos con certificaciones ambientales, uso más eficiente del embalaje, entre otras. ¿Cómo pueden unirse las pymes al cambio en 2026?
El comercio global tiene una prioridad: la logística sustentable. En un contexto marcado por el cambio climático, la presión regulatoria y los consumidores cada vez más informados, la reducción del impacto ambiental ya no es opcional. Para muchas empresas, es una condición necesaria para operar en cadenas de valor, sobre todo para aquellas que quieren acceder a nuevos mercados y mantener relaciones comerciales sólidas.
Latinoamérica enfrenta desafíos estructurales en materia logística, como infraestructuras desiguales, altos costos de transporte y una fuerte dependencia de combustibles fósiles. Además, los mercados internacionales demandan estándares ambientales en busca de modelos sustentables. Esto se traduce en regulaciones que promueven el uso de energías limpias, la optimización de rutas, la eficiencia energética en centros logísticos y la medición de la huella de carbono en toda la cadena de suministro.
En este escenario, la transparencia climática adquiere un rol central. Informar de manera clara los riesgos climáticos, las emisiones asociadas a la logística y las acciones de mitigación permite a las empresas fortalecer la confianza de inversores, clientes y socios estratégicos. Es un hecho que inversores, bancos y organismos de crédito incorporan criterios ambientales, sociales y de buen gobierno (ESG) en la evaluación de riesgos y en la asignación de financiamiento. De ahí la relevancia, especificidad y consistencia de la transparencia climática que se integra de manera progresiva en la información financiera de las empresas exportadoras.
La relación entre logística sustentable y transparencia climática es directa. Conscientes del impacto ecológico, aquellas empresas que logren alinear sus operaciones logísticas con una gestión ambiental transparente no solo mejorarán sus calificaciones ESG, sino que ganarán resiliencia operativa para competir, crecer y sostener su presencia en los mercados internacionales.
Ahora bien, ¿la logística sustentable es solo una exigencia de los grandes mercados o también una oportunidad concreta para las pequeñas y medianas empresas?
La adopción de prácticas sostenibles impacta directamente en la confiabilidad de las operaciones de comercio exterior, y este aspecto es crítico cuando se trata de cumplir plazos, contratos y estándares internacionales. En el contexto actual de comercio exterior, las pymes integran en su quehacer el debate cotidiano sobre acciones concretas que les permitan sostener sus operaciones con menor impacto ambiental:
Las acciones sobre logística sustentable no solo ayudan a identificar oportunidades de mejora, sino que también resultan claves para responder a una demanda ambiental global y generar beneficios que impactan en la posición exportadora de las pequeñas y medianas empresas:
Los avances hacia modelos sustentables requieren de un socio logístico, cuyo aporte va más allá del transporte y el almacenamiento. Sin duda, en 2026 este acompañamiento es estratégico y técnico.
¿Qué pyme no busca hoy mayor eficiencia, previsibilidad y acceso a mercados?
DHL Express cumple un rol clave en este paradigma y apoya a las pymes exportadoras con soluciones eficientes:
Incorporar estas soluciones permite a las pymes exportadoras observar la logística sustentable como una ventaja competitiva real en comercio exterior. Abre tu cuenta corporativa y lleva tu tienda al mundo.